Argentina: 7 Merlot para brindar en su día

El rey del Pomerol se luce en la Argentina en terruños de clima fríos y en la altura, desde donde intenta, poquito a poquito volver a imponerse en los paladares de los bebedores de vino

Cuan­do uno pien­sa en varie­da­des de vino tin­to el Mer­lot es una de las pri­me­ras uvas que se nos vie­ne a la cabe­za, pero para­dó­ji­ca­men­te más allá que sabe­mos que es una de las tin­tas emble­má­ti­cas de Bur­deos, cues­ta muchí­si­mo que sobre­sal­ga en las gón­do­las. Sabe­mos que exis­te pero no sole­mos ele­gir­lo para lle­var­lo a casa. Por eso, para rei­vin­di­car a esta varie­dad en su día ‑que se cele­bra cada 7 de noviem­bre–  selec­cio­na­mos algu­nos Mer­lot para una vez en la copa vuel­va el #Mer­lo­ve.

El de San Rafael, Mendoza

El Mer­lot fue uno de los gran­des desa­fíos en la déca­da del 90 ‑cuan­do ini­cié mi carre­ra pro­fe­sio­nal, en ese momen­to en la Argen­ti­na el Mer­lot recién comen­za­ba a aso­mar para vinos de alta gama. Por eso sig­ni­fi­ca mucho en lo afec­ti­vo y pro­fe­sio­nal. Fue un des­per­tar en el cono­ci­mien­to del varie­tal, de su adap­ta­ción a los dis­tin­tos terroir de Men­do­za, del mane­jo vití­co­la deta­lla­do y espe­cí­fi­co pro­te­gien­do los raci­mos de la influen­cia del sol del desier­to, a los dis­tin­tos esti­los de vinos que podía­mos ela­bo­rar. Es una varie­dad intri­gan­te que te tie­ne aten­to, siem­pre bus­can­do alter­na­ti­vas y nue­vos cami­nos, es una varie­dad que en lo per­so­nal me apa­sio­na” Sil­vio Alber­to, chief wine­ma­ker & viti­cul­tu­re de Bode­gas Bian­chi quien para cele­brar el Mer­lot pro­po­ne al Bian­chi Par­ti­cu­lar 2018 (pre­cio de ven­ta suge­ri­do $13.000) eti­que­ta emble­ma de la bode­ga que comen­zó su his­to­ria en 1976 cuan­do el mis­mí­si­mo Enzo Bian­chi com­par­tió un vino de su cava per­so­nal con fami­lia­res y ami­gos quie­nes insis­tie­ron que seme­jan­te vino mere­cía salir a luz. Este Mer­lot de color rojo inten­so, muy atrac­ti­vo, en nariz sedu­ce con notas espe­cia­das, futas negras y rojas (como mora, cirue­la y gro­se­lla), suma­das a la tipi­ci­dad mine­ral apor­ta­da por el terru­ño y las remi­nis­cen­cias de la crian­za en roble fran­cés. En boca es muy deli­ca­do, con muy buen cuer­po y  amable.

¿Un mari­da­je para hacer vibrar este gran con Mer­lot? Alber­to sugie­re que su ver­sa­ti­li­dad per­mi­te acom­pa­ñar des­de boca­di­llos o pica­das en una recep­ción con diver­sos que­sos como gru­ye­re, brie o con cier­tos encur­ti­dos como sala­mes de dis­tin­tas pro­ce­den­cias con cier­to gra­do de pican­te y espe­cia­dos has­ta fru­tos secos y cebo­llas cara­me­li­za­das. Si pen­sa­mos en pla­tos prin­ci­pa­les sugie­re car­nes rojas más sua­ves, como ojo de bife con algu­nas guar­ni­cio­nes como papas rotas o ver­du­ras al res­col­do. Y agre­ga que a nivel per­so­nal como es un aman­te de las pas­tas, es infa­li­ble con espa­gue­tis o sorren­ti­nos relle­nos con sal­sas como cre­mas de estruc­tu­ra o algu­na sal­sa bolo­ñe­sa ¡como él mis­mo que prepara!

¿Qué poten­cial le ve al Mer­lot argen­tino? “Per­so­nal­men­te veo que el Mer­lot en Argen­ti­na tie­ne una evo­lu­ción más impor­tan­te que en Fran­cia ya que esta­mos en un desier­to y como todos sabe­mos el Mer­lot en este tipo de cli­mas tie­ne una velo­ci­dad mayor de evo­lu­ción, pero con los Mer­lot que me ha toca­do ela­bo­rar y jus­ta­men­te hace unos meses pude pro­bar uno que pro­du­ji­mos en el año 1997, la ver­dad me saqué el som­bre­ro, esta­ba per­fec­to, obvia­men­te con su color ya evo­lu­cio­na­do a los tin­tes tejas pero en nariz y boca la com­ple­ji­dad que tenía era increí­ble. Por eso apues­to que bien mane­ja­do el viñe­do, con elec­cio­nes de los terroirs correc­ta­men­te y ela­bo­ra­cio­nes razo­na­das, el Mer­lot en la Argen­ti­na tie­ne un muy buen poten­cial de guar­da” resu­me el winemaker.

El patagónico

Des­de San Patri­cio del Cha­ñar, Pata­go­nia, Leo­nar­do Pup­pa­to, enó­lo­go de Bode­ga Fami­lia Schroe­der, sub­ra­ya que el Mer­lot “es una uva muy noble que des­de lo eno­ló­gi­co siem­pre sir­ve y apor­ta algo posi­ti­vo. Es una varie­dad que suma, que en gene­ral gus­ta y que uti­li­za­da en cor­tes, se ofre­ce res­pe­tuo­sa. En Pome­rol tuve la opor­tu­ni­dad de pro­bar unos Mer­lot increí­bles y en los gran­des vinos, esta varie­dad siem­pre está pre­sen­te”. En el sur argen­tino el Mer­lot sue­le dar vinos de muy buen color, estruc­tu­ra y aci­dez, con una abun­dan­cia de fru­tas rojas. “Acá se hacen varie­ta­les de alta gama y la mayo­ría de las bode­gas lo tie­nen como varie­tal 100%” cuen­ta el wine­ma­ker quien para esta cele­bra­ción pro­po­ne des­cor­char el Fami­lia Schroe­der Mer­lot 2017 (pre­cio suge­ri­do de ven­ta de $4250) que en nariz des­ta­ca por la diver­si­dad de fru­tas rojas, espe­cias y notas que recuer­dan al cue­ro. En boca es muy com­ple­jo, con agra­da­bles tani­nos, una aci­dez mode­ra­da y pre­sen­cia de fru­ta madu­ra. Ideal, como reco­mien­da el mis­mí­si­mo Pup­pa­to, para acom­pa­ñar pas­tas con sal­sas rojas y tro­zos de carnes.

Ade­más de ela­bo­rar Mer­lot en esta eti­que­ta tope de gama, Fami­lia Schroe­der tie­ne otros dos Mer­lot en su por­fo­lio de pro­duc­tos ya que “el Mer­lot es una de las cepas carac­te­rís­ti­cas de la región pata­gó­ni­ca, pero aún tie­ne algu­nas difi­cul­ta­des comer­cia­les en bue­na par­te del mun­do a pesar de ser el com­po­nen­te de los vinos más caros y afa­ma­dos, como el Châ­teau Che­val Blanc o Pétrus” sub­ra­ya Puppato.

El de Vistalba

En Vis­tal­ba, Luján de Cuyo, Men­do­za, están los Mer­lot más anti­guos del país, que tie­nen sus raí­ces en la pie­dra alu­vio­nal del río Men­do­za y dan vinos pro­fun­dos, fru­ta­dos y con notas mine­ra­les” comien­za Juan Pablo Solís, enó­lo­go de Bode­ga Kai­ken quien deta­lla que en esta zona los sue­los tie­nen una estruc­tu­ra suel­ta y muy permea­ble, con baja reten­ción de agua y algo de pie­dra. Lo que se expre­sa en los vinos con mucha fres­cu­ra, notas espe­cia­dos como men­tol o casis y una aci­dez natu­ral que poten­cia su guarda.

El vino reco­men­da­do de la bode­ga para cele­brar su día es el Ultra Mer­lot (pre­cio suge­ri­do $1700), un vino com­pues­to con un 93% Mer­lot y un 7% de Caber­net Franc de color rojo rubí, con aro­mas fru­ta­les que recuer­dan a con­fi­tu­ra de bayas rojas y mar­ca­das notas espe­cia­das. En boca tie­ne una gran estruc­tu­ra con tani­nos car­no­sos y dura­de­ros. Solís lo reco­mien­da acom­pa­ñar con todo tipo de gui­sos inclu­so un risot­to o car­nes rojas y que­sos maduros.

Si habla­mos del poten­cial del Mer­lot, el enó­lo­go cree que “hay un gran poten­cial aun­que en nues­tro país sue­le ocul­tar­se en los vinos de cor­te clá­si­co y pocas bode­gas lo ela­bo­ra­ban como varie­tal. Noso­tros con­fia­mos en su poten­cial y tra­ba­ja­mos para mejo­rar su cali­dad, una cepa que se rei­vin­di­ca en cada cose­cha. Por­que es un clá­si­co que no pasa de moda y nece­si­ta terru­ños fres­cos para lograr la madu­rez, de lo con­tra­rio pue­de lle­gar a arre­ba­tar­se y per­der aro­mas, sabo­res y carác­ter. Hoy tra­ba­ja­mos para mejo­rar la varie­dad, aun­que toda­vía hay pocas eti­que­tas de muy bue­na cali­dad, oja­lá siga cre­cien­do y logre­mos reivindicarlo”.

El de Las Compuertas

Para Juan Bruz­zo­ne, enó­lo­go de la bode­ga Fabre Mont­ma­you, el Mer­lot “sig­ni­fi­ca mucho ya que es un varie­tal que lo con­si­de­ro un clá­si­co a nivel mun­dial, con regio­nes dón­de bri­lla más que en otras pero con una iden­ti­dad y encan­to únicos”.

El reco­men­da­do de la bode­ga, el Terru­ño Reser­va Mer­lot 2019 (pre­cio suge­ri­do de ven­ta $1500), pro­vie­ne de Las Com­puer­tas, Luján de Cuyo, Men­do­za, a unos 1000 y 1100 msnm bajo la influen­cia de un cli­ma con­ti­nen­tal y sobre sue­los alu­via­les poco pro­fun­dos y can­tos roda­dos a esca­sa profundidad.

La línea Terru­ño, recién lan­za­da al mer­ca­do, sur­gió tras el minu­cio­so tra­ba­jo desa­rro­lla­do por el equi­po eno­ló­gi­co lide­ra­do por Her­vé Fabre, quien reali­zó cali­ca­tas y aná­li­sis de sue­los que per­mi­tie­ron cate­go­ri­zar los sue­los de todas las fin­cas para poten­ciar las vir­tu­des y par­ti­cu­la­ri­da­des cada viña. El equi­po de eno­lo­gía reali­zó un segui­mien­to muy cer­cano de los viñe­dos degus­tan­do los raci­mos en cada fin­ca y con­tro­lan­do el rie­go lo que per­mi­tió obte­ner una cose­cha de una cali­dad inva­lua­ble que garan­ti­za la expre­sión inigua­la­ble de cada terru­ño en cada copa de vino.

El Mer­lot ele­gi­do se luce a la vis­ta con un color rojo cere­za con tona­li­da­des pro­fun­das y en nariz se des­ta­ca por sus aro­mas a fru­tos del bos­que y suti­les notas a espe­cias dul­ces. En boca sobre­sa­len los ele­gan­tes tani­nos con un final untuo­so y per­sis­ten­te. El 80% del vino fue cria­do duran­te 12 meses en barri­cas de roble fran­cés de segun­do o ter­cer uso y tie­ne un poten­cial de guar­da de 6 a 10 años. El mis­mo Bruz­zo­ne lo reco­mien­da acom­pa­ñar con un buen pla­to de pastas.

El de Perdriel

Para Mar­ti­na Galeano, enó­lo­ga de Dartley Family Wines, quien tuvo­la posi­bi­li­dad de tra­ba­jar con Jean Clau­de Berrouet ‑el pri­mer enó­lo­go per­ma­nen­te de Châ­teau Petrus en 1964‑, con quien des­cu­brió todo el poten­cial, la ele­gan­cia y la deli­ca­de­za de esta varie­dad que “se tie­ne que tra­ba­jar con mucho cui­da­do por su sen­si­bi­li­dad a la oxi­da­ción”. Galeano expli­ca que en Per­driel, Luján de Cuyo, Men­do­za el Mer­lot pre­sen­ta aro­mas de fru­tos rojos, con notas de mem­bri­llo, fru­ti­lla y algu­nas notas espe­cia­das. Con su evo­lu­ción apa­re­cen notas a tru­fas y cas­sis. Siem­pre pre­sen­ta una deli­ca­de­za y suti­le­za excep­cio­nal y en boca logra un buen equi­li­brio, con tani­nos sua­ves y elegantes”.

Para ren­dir home­na­je a este varie­tal, la enó­lo­ga eli­ge el Rama Negra Edi­ción 10º Ani­ver­sa­rio Mer­lot 2019 (pre­cio suge­ri­do de ven­ta $1200) que ella des­cri­be a la vis­ta con bue­na inten­si­dad y en nariz con una com­ple­ji­dad úni­ca de aro­mas que recuer­dan a fru­tas madu­ras como cere­zas y per­sis­ten­tes notas de mer­me­la­da, com­bi­na­das con coco, cane­la y taba­co, gra­cias a su paso por barri­cas de roble (12 meses en barri­cas de roble fran­cés de pri­mer y segun­do uso). En boca es armo­nio­so y ele­gan­te, con un final lar­go e impo­si­ble de olvi­dar. Es ideal para acom­pa­ñar una bon­dio­la de cer­do con reduc­ción de fru­tos rojos y puré de camote.

El de Gualtallary

Para Rodri­go Serrano Alou, enó­lo­go de bode­ga Domai­ne Bous­quet, “el Mer­lot es un varie­tal en el cual pode­mos encon­trar un mon­tón de vir­tu­des pero que tie­ne poca comu­ni­ca­ción. Cuan­do empe­cé a tra­ba­jar en la bode­ga tenía­mos una gran can­ti­dad de Mer­lot así que empe­za­mos a explo­rar y  aho­ra no solo tene­mos un Mer­lot entra­da de gama sino que en nues­tra línea ícono tene­mos un Mer­lot varietal”.

Para cele­brar al Mer­lot a lo gran­de, la bode­ga pro­po­ne el Ame­ri Sin­gle Vine­yard Mer­lot 2019 (pre­cio suge­ri­do de ven­ta $4199), una edi­ción limi­ta­da y nume­ra­da de 860 bote­llas. Este vino pre­sen­ta a pri­me­ra nariz una gran com­ple­ji­dad mar­ca­da con notas espe­cia­das que recuer­dan a pimien­ta moli­da. En boca es explo­si­vo con un cuer­po ater­cio­pe­la­do y un per­sis­ten­te final.

En Gual­ta­llary el Mer­lot se expre­sa de mane­ra impre­sio­nan­te, al tener sue­los are­no­sos tie­ne mucha tipi­ci­dad de Mer­lot, lo cual es bas­tan­te espe­cia­do en la nariz pero a su vez en boca es un vino con carác­ter y dul­zu­ra. Son muy bue­nos pro­duc­tos para dis­fru­tar, de hecho lo eli­jo muchas veces para tomar en mi casa” reco­mien­da Serrano Alou quien sugie­re mari­dar­lo jun­to a car­nes asa­das con algu­na sal­sa bien fuerte.

El de Los Chacayes

El Mer­lot es una varie­dad muy dis­fru­ta­ble que hay que difun­dir por su com­ple­ji­dad aro­má­ti­ca, don­de se mez­cla su per­fil espe­cia­do con fru­tas rojas. Tam­bién es un buen expo­nen­te para cor­tes con Mal­bec y Caber­net Sau­vig­non” comien­za Mar­cos Fer­nán­dez, direc­tor téc­ni­co de eno­lo­gía de Terra­zas de los Andes quien agre­ga que “para las zonas don­de mejor se expre­sa corres­pon­den a Valle de Uco ‑a unas altu­ras que van des­de los 1.100 a 1.300 msnm- por lo que las super­fi­cies plan­ta­das son muy limi­ta­das y no se ve un cre­ci­mien­to en hec­tá­reas como sí suce­de con el Caber­net Franc. Por este moti­vo creo que los bue­nos expo­nen­tes de esta varie­dad van logran­do apre­cia­ción y admi­ra­ción por su cali­dad y escasez”.

Para cele­brar al Mer­lot Fer­nán­dez reco­mien­da elTe­rra­zas de los Andes Reser­va Mer­lot 2018 (pre­cio suge­ri­do de ven­ta $990) que­pro­vie­ne de Fin­ca Licán, Los Cha­ca­yes (Valle de Uco) don­de expre­sa su lado espe­cia­do, her­bal y fru­tal. Tie­ne una con­cen­tra­ción media y gran balan­ce en boca. Y es ideal para acom­pa­ñar con cos­ti­llas de cor­de­ro con sal­sa de men­ta, rome­ro y cre­ma de bata­ta con pimienta.

El equi­po téc­ni­co de la bode­ga sub­ra­ya que “la cose­cha 2018 en Men­do­za fue una de las mejo­res de los últi­mos 10 años, tan­to en can­ti­dad como en cali­dad. Estu­vo mar­ca­da por tres carac­te­rís­ti­cas impor­tan­tes. La pri­ma­ve­ra fue tem­pla­da y seca y hubie­ron algu­nos suce­sos de hela­das, sin mayor rele­van­cia. Des­pués el año empe­zó con un enero cáli­do con tem­pe­ra­tu­ras por enci­ma de las habi­tua­les en las zonas bajas y simi­la­res al pro­me­dio en los viñe­dos más altas. Y el oto­ño fue muy pare­jo y tem­pla­do, lo que nos per­mi­tió mane­jar bien los tiem­pos de cose­cha con una ópti­ma madu­rez. La cali­dad de la uva fue exce­len­te y gra­cias a la madu­rez obte­ni­da por las tem­pe­ra­tu­ras y ampli­tu­des tér­mi­cas excep­cio­na­les que apor­ta­ron la obten­ción de fru­ta fres­ca y sana con muy bue­na con­cen­tra­ción de color, lo que favo­re­ció el naci­mien­to de vinos de muy alta calidad”.

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