VINO Y SUSTENTABILIDAD: COMPROMISO CON EL ECOSISTEMA Y LA COMUNIDAD EN LAS BODEGAS ARGENTINAS

Por: Sebastián Ríos

Vino y Sus­ten­ta­bi­li­dad en Argen­ti­na: como las vides, que al echar raí­ces pasan a for­mar par­te del eco­sis­te­ma que las alber­ga y que les da vida, la viti­vi­ni­cul­tu­ra es una acti­vi­dad eco­nó­mi­ca ínti­ma­men­te liga­da a su entorno. Es impo­si­ble pen­sar su desa­rro­llo y pro­yec­ción sin una mira­da sus­ten­ta­ble que garan­ti­ce el cui­da­do del ambien­te y de los recur­sos natu­ra­les de los que depen­de, pero que tam­bién vele por el bien­es­tar de la comu­ni­dad en la que está inser­ta. Afor­tu­na­da­men­te, esa con­cien­cia se encuen­tra cada vez más arrai­ga­da en el vino argen­tino.

Hoy el com­pro­mi­so con la sus­ten­ta­bi­li­dad tie­ne que ver no solo con redu­cir el impac­to de la viti­vi­ni­cul­tu­ra sobre el ambien­te sino inclu­so con una pos­tu­ra de agri­cul­tu­ra rege­ne­ra­ti­va, que per­mi­ta rever­tir los daños oca­sio­na­dos”, plan­tea Facun­do Bona­mai­zón, inge­nie­ro agró­no­mo de Cha­ka­na Wines, bode­ga que apun­ta a esa agri­cul­tu­ra rege­ne­ra­ti­va a tra­vés del cul­ti­vo orgá­ni­co y bio­di­ná­mi­co.

Enten­de­mos que el éxi­to eco­nó­mi­co va de la mano del cui­da­do del ambien­te, median­te un uso racio­nal de los recur­sos natu­ra­les, y del com­pro­mi­so con las per­so­nas y el entorno social en el que ope­ra­mos. Este círcu­lo vir­tuo­so es esen­cial en el mode­lo de nego­cios de la com­pa­ñía”, agre­ga María Vic­to­ria Acos­ta, jefa de Comu­ni­ca­ción Cor­po­ra­ti­va de Bode­ga Tri­ven­to. “Des­de el pun­to de vis­ta comer­cial, hoy ges­tio­nar nues­tro nego­cio de mane­ra sus­ten­ta­ble es la úni­ca for­ma de gene­rar víncu­los de lar­go pla­zo con nues­tros clien­tes, espe­cial­men­te en el exte­rior”, agre­ga Fran­cis­co do Pico, direc­tor de Rela­cio­nes Ins­ti­tu­cio­na­les de Gru­po Peña­flor.

Pero si en un pri­mer momen­to la con­ver­sión hacia un mode­lo de pro­duc­ción y ges­tión sus­ten­ta­ble fue una res­pues­ta a deman­das de los mer­ca­dos de expor­ta­ción, hoy que­da cla­ro que se tra­ta de una mira­da pro­pia que nace de la com­pren­sión de los desa­fíos que repre­sen­ta ser una acti­vi­dad impac­ta­da por el calen­ta­mien­to glo­bal y sus efec­tos sobre el cli­ma y los recur­sos hídri­cos. Efec­tos cada vez más pal­pa­bles, por ejem­plo, es la cre­cien­te esca­sez de agua para rie­go que expe­ri­men­ta Men­do­za.

Men­do­za atra­vie­sa una gra­ve cri­sis hídri­ca y noso­tros, como bode­ga sus­ten­ta­ble, rea­li­za­mos un tra­ba­jo de con­cien­cia muy gran­de sobre el uso del agua: medi­mos e iden­ti­fi­ca­mos per­ma­nen­te­men­te opor­tu­ni­da­des para opti­mi­zar. Esto nos per­mi­te redu­cir mes a mes el con­su­mo, a tra­vés de un mon­tón de peque­ños deta­lles como el uso de man­gue­ras de cor­te auto­má­ti­co”, cuen­ta Rodri­go Serra­do Alou, enó­lo­go de Domai­ne Bous­quet.

El mane­jo racio­nal del agua que lle­van ade­lan­te las bode­gas argen­ti­nas tie­ne un impac­to posi­ti­vo veri­fi­ca­ble. El últi­mo infor­me de Sus­ten­ta­bi­li­dad de Bode­ga Nor­ton da cuen­ta de ello: entre los años 2000 y 2018 se redu­jo la rela­ción entre con­su­mo de agua y pro­duc­ción de vino, que pasó de poco más de 10 litros de agua por litro de vino a 2 litros. “El 90% de nues­tras fin­cas hoy uti­li­zan rie­go por goteo”, seña­la el infor­me, que des­ta­ca los pro­ce­di­mien­tos de con­trol y reuti­li­za­ción del agua en los pro­ce­sos que tie­nen lugar ya no solo en el viñe­do, sino en la bode­ga.

Eficiencia energética y gestión de residuos

 

El uso efi­cien­te de la ener­gía es otro de los aspec­tos esen­cia­les, seña­la Acos­ta, “tan­to por las emi­sio­nes evi­ta­bles de gases de efec­to inver­na­de­ro como por el aho­rro eco­nó­mi­co que repre­sen­ta. Por eso, pusi­mos en mar­cha un Pro­gra­ma de Efi­cien­cia Ener­gé­ti­ca cuyas ini­cia­ti­vas e inver­sio­nes van des­de prác­ti­cas sim­ples, como revi­sar el apa­ga­do de ilu­mi­na­ción de exte­rio­res, has­ta la imple­men­ta­ción de la nor­ma ISO 50.001. Recien­te­men­te, la bode­ga ins­ta­ló la plan­ta foto­vol­tai­ca pri­va­da más impor­tan­te de la indus­tria viti­vi­ní­co­la argen­ti­na. Con 918 pane­les, pro­du­ci­rá más de 505MWh/año de ener­gía lim­pia, lo que repre­sen­ta el 10% de la deman­da del esta­ble­ci­mien­to ubi­ca­do en Mai­pú”.

La ges­tión de resi­duos es otro de los aspec­tos cru­cia­les del com­pro­mi­so de las bode­gas con el medio ambien­te. “En Gru­po Peña­flor tra­ba­ja­mos con un sis­te­ma defi­ni­do bajo una filo­so­fía de 4R: reduc­ción, reúso, reva­lo­ri­za­ción y reci­cla­do”, seña­la un infor­me del gru­po. “Los oru­jos (piel y semi­lla de la uva) y borras gene­ra­das duran­te la pro­duc­ción son reva­lo­ri­za­dos como mate­rias pri­mas para pro­ce­sos de gene­ra­ción de alcoho­les, vina­gres, aci­do tar­tá­ri­co y gra­pas por par­te de pro­vee­do­res estra­té­gi­cos. El esco­ba­jo que se sepa­ra de la uva –agre­ga– es trans­por­ta­do a nues­tras fin­cas para ser com­pos­ta­do”.

En pos de redu­cir la hue­lla de car­bono de la acti­vi­dad, la indus­tria ha rea­li­za­do un pro­fun­do pro­ce­so de trans­for­ma­ción en sus enva­ses, que tie­ne como ele­men­to cen­tral al peso de la bote­lla. Menor peso sig­ni­fi­ca menor gas­to ener­gé­ti­co impli­ca­do en su trans­por­te a des­tino, lo que redun­da en meno­res emi­sio­nes de CO2. “En el año 2009 desa­rro­lla­mos jun­to a la empre­sa Vera­llia la pri­me­ra bote­lla eco­ló­gi­ca del mer­ca­do, con­vir­tién­do­nos en la bode­ga pio­ne­ra en Argen­ti­na en la uti­li­za­ción de enva­ses Eco Friendly”, ilus­tra el infor­me de Bode­ga Nor­ton.

Responsabilidad social

 

Pero el cui­da­do del ambien­te es una de las face­tas de la sus­ten­ta­bi­li­dad. La otra es el com­pro­mi­so con el bien­es­tar de las comu­ni­da­des en las que está inser­ta la acti­vi­dad. Son múl­ti­ples las accio­nes de las bode­gas argen­ti­nas en ese sen­ti­do, pero un ejem­plo ilus­tra­ti­vo es el de Fin­ca La Colo­nia, de Bode­ga Nor­ton: “La mayor par­te del per­so­nal vive jun­to a sus fami­lias en Fin­ca La Colo­nia, la más gran­de de Bode­ga Nor­ton. Actual­men­te resi­den 45 fami­lias a las que se les brin­da vivien­da, salud y edu­ca­ción –refie­re el cita­do infor­me–. Asi­mis­mo, duran­te las horas de tra­ba­jo de cose­cha los emplea­dos pue­den dejar a sus hijos en el Jar­dín Mater­nal inau­gu­ra­do en 2012”.

En la Fin­ca Nuna, de Cha­ka­na Wines, cuen­ta Bona­mai­zón que han des­ti­na­do unas 2,1 hec­tá­reas a una huer­ta en la que con­flu­yen varios pro­yec­tos: “Uno de los módu­los es con­cien­ti­zar sobre la ali­men­ta­ción sana des­de el pun­to de vis­ta nutri­cio­nal, por lo que en un sec­tor de la huer­ta se pro­du­cen ali­men­tos en for­ma orgá­ni­ca que se repar­ten entre todos los emplea­dos. Otro sec­tor se des­ti­na a pro­yec­tos de los tra­ba­ja­do­res, para que pue­dan gene­rar empren­di­mien­tos”.

Bode­ga Tri­ven­to, por su par­te, fue la pri­me­ra en ins­ta­lar un aula esco­lar saté­li­te de un Cen­tro Edu­ca­ti­vo de Nivel Secun­da­rio (CENS 3–143) con moda­li­dad semi-pre­sen­cial den­tro de la bode­ga, para que sus emplea­dos com­ple­ten sus estu­dios. Fue en 2008, recuer­da Acos­ta. “Des­de enton­ces se han con­clui­do tres ciclos de tres años, el cuar­to está en mar­cha y el resul­ta­do es de 73 cola­bo­ra­do­res con títu­los secun­da­rios y 3 pri­ma­rios”. Ade­más, en 2012 Tri­ven­to imple­men­tó un pro­gra­ma de becas de estu­dio de gra­do, espe­cia­li­za­ción téc­ni­ca y pos­gra­do para tra­ba­ja­do­res de la com­pa­ñía, que lue­go fue amplia­do a hijos de cola­bo­ra­do­res y niños de la comu­ni­dad.

Otro ejem­plo de res­pon­sa­bi­li­dad social es la adhe­sión a los pro­gra­mas de comer­cio jus­to (Fair Tra­de) que cer­ti­fi­can las bue­nas prác­ti­cas en temas vin­cu­la­dos con las con­di­cio­nes labo­ra­les. Pio­ne­ra en la mate­ria es Bode­ga Alta Vis­ta, que en 2011 obtu­vo la cer­ti­fi­ca­ción de Fair Tra­de para su viñe­do y para las ope­ra­cio­nes de la bode­ga, crean­do la Aso­cia­ción Flo­res del Mon­te, de la que par­ti­ci­pa la empre­sa y sus tra­ba­ja­do­res y que es la que cana­li­za los ingre­sos que se obtie­nen por la ven­ta de su vino Fair Tra­de.

Un ejem­plo es la com­pra de nue­vos equi­pos odon­to­ló­gi­cos y las mejo­ras edi­li­cias de un cen­tro de salud rural (Cen­tro de Salud 202, Solar de Cuyo). Andrea Ser­na, teso­re­ra y repre­sen­tan­te de Alta Vis­ta en la orga­ni­za­ción, des­ta­có el esfuer­zo de todo el equi­po: «Una vez más, nos sor­pren­de el gran tra­ba­jo y el com­pro­mi­so de todas las per­so­nas que for­man par­te de la Aso­cia­ción Flo­res del Mon­te. Este tipo de desa­rro­llos per­mi­ten que nues­tros tra­ba­ja­do­res mejo­ren su cali­dad de vida, lo que le da un sen­ti­do de comu­ni­dad a la tarea que hacen en las fin­cas”.

Cola­bo­rar con los pro­gra­mas de Comer­cio Jus­to de las bode­gas argen­ti­nas es posi­ble al dis­fru­tar de vinos que cuen­tan con el cer­ti­fi­ca­do de Fair Tra­de, como Fin­ca Mon­te­flo­res Mal­bec (Bode­ga Alta Vis­ta); Tem­prano Mal­bec (Bode­ga Nor­ton) y Tili­mu­qui Torron­tés Orgá­ni­co (Coope­ra­ti­va La Rio­ja­na).

 

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