Todas sus preguntas sobre el vino orgánico respondidas

Una mira­da más cer­ca­na a la defi­ni­ción de vino orgá­ni­co y lo que impli­ca el pro­ce­so de ela­bo­ra­ción del vino orgánico.

En un mun­do don­de el mer­ca­do de pro­duc­tos sos­te­ni­bles con­ti­núa expan­dién­do­se, pue­de pare­cer que el vino orgá­ni­co es una incor­po­ra­ción recien­te. En reali­dad, el vino orgá­ni­co exis­tía mucho antes de que las tien­das masi­vas de ali­men­tos salu­da­bles se vol­vie­ran comu­nes y la fra­se “vol­ver­se eco­ló­gi­co” comen­za­ra a apa­re­cer en las cam­pa­ñas publicitarias.

El vino orgá­ni­co lle­gó como pro­duc­to del movi­mien­to orgá­ni­co de la déca­da de 1960, que nació de la preo­cu­pa­ción de los con­su­mi­do­res por el uso de pro­duc­tos quí­mi­cos en la agri­cul­tu­ra comer­cial. En ese momen­to, la gen­te comen­zó a dar­se cuen­ta de que los pes­ti­ci­das y otros pro­duc­tos quí­mi­cos común­men­te uti­li­za­dos en las gran­jas tam­bién podrían ser peli­gro­sos para los seres huma­nos y el medio ambien­te. Como resul­ta­do, el vino orgá­ni­co comen­zó a apa­re­cer en los estan­tes de los super­mer­ca­dos en la déca­da de 1980, pero des­afor­tu­na­da­men­te fue reci­bi­do con escep­ti­cis­mo. Los con­su­mi­do­res se pre­gun­ta­ron: ¿El vino orgá­ni­co sabe tan bien como su con­tra­par­te no orgá­ni­ca? ¿Cuá­les son los bene­fi­cios del vino orgá­ni­co? Y qui­zás lo más impor­tan­te, ¿por qué debe­ría­mos comprarlo?

Si bien el vino orgá­ni­co tie­ne mejor sabor, es más ase­qui­ble y más acce­si­ble hoy que en los pri­me­ros días del movi­mien­to orgá­ni­co, muchas de estas mis­mas pre­gun­tas per­sis­ten. Respondámoslas.

¿Qué significa orgánico cuando se trata de vino y por qué es beneficioso?

Al ele­gir una bote­lla de vino, ya sea para una cele­bra­ción de ani­ver­sa­rio, unas vaca­cio­nes fami­lia­res o sim­ple­men­te una cena entre sema­na, uno se encuen­tra con muchas opcio­nes: orgá­ni­co, natu­ral, bio­di­ná­mi­co, “hecho con uvas orgánicas”.

¿Por qué ele­gir orgá­ni­co? ¿Qué sig­ni­fi­ca en realidad?

A la hora de ele­gir un vino más salu­da­ble y sos­te­ni­ble, las opcio­nes pare­cen muy amplias. Si bien hay algu­nos mati­ces, en últi­ma ins­tan­cia, es pro­ba­ble que vea las siguien­tes eti­que­tas: orgá­ni­co, natu­ral, bio­di­ná­mi­co y vegano.

Comen­ce­mos con lo orgá­ni­co. El vino orgá­ni­co se pro­du­ce sin pro­duc­tos quí­mi­cos. Esto sig­ni­fi­ca que no se uti­li­zan pes­ti­ci­das ni her­bi­ci­das duran­te la agri­cul­tu­ra y no se agre­gan sul­fi­tos, con­ser­van­tes, esta­bi­li­za­do­res u otros adi­ti­vos duran­te el pro­ce­so de ela­bo­ra­ción del vino. El vino orgá­ni­co debe estar cer­ti­fi­ca­do para obte­ner su eti­que­ta (más sobre eso en un momento).

El vino natu­ral se ela­bo­ra con prác­ti­cas agrí­co­las de inter­ven­ción baja o nula, que pue­den incluir la no irri­ga­ción. Por lo gene­ral, tam­po­co hay adi­ti­vos. A dife­ren­cia del vino orgá­ni­co, el vino natu­ral no requie­re nin­gu­na cer­ti­fi­ca­ción estric­ta, por lo que los con­su­mi­do­res deben tener esto en cuen­ta al selec­cio­nar este producto.

El vino bio­di­ná­mi­co se ela­bo­ra con prác­ti­cas sos­te­ni­bles cen­tra­das en un enfo­que espi­ri­tual y holís­ti­co de la agri­cul­tu­ra y la pro­duc­ción que uti­li­za el calen­da­rio bio­di­ná­mi­co y requie­re la cer­ti­fi­ca­ción de Deme­ter Inter­na­tio­nal o Biody­vin Approval.

El vino vegano se ela­bo­ra sin pro­duc­tos de ori­gen ani­mal, como cla­ras de hue­vo, pro­teí­nas de veji­ga de pes­ca­do, gela­ti­na y otros agen­tes cla­ri­fi­can­tes. Vale la pena seña­lar: el vino vegano no siem­pre es orgánico.

El vino orgá­ni­co pue­de ser tan­to bio­di­ná­mi­co como vegano, y sigue prác­ti­cas de sos­te­ni­bi­li­dad más estric­tas que el vino natu­ral. Tam­bién vie­ne con bene­fi­cios para la salud y el medio ambien­te, un sabor puro y deli­cio­so y mejo­res prác­ti­cas éticas.

Sus bene­fi­cios para la salud inclu­yen pro­pie­da­des que aumen­tan la inmu­ni­dad debi­do a los nive­les ele­va­dos de anti­oxi­dan­tes. Los bene­fi­cios ambien­ta­les inclu­yen sue­los, agua, flo­ra y fau­na más salu­da­bles debi­do a la prohi­bi­ción de pro­duc­tos quí­mi­cos en la agri­cul­tu­ra. Su exce­len­te sabor, tes­ta­do a tra­vés de estu­dios, es el resul­ta­do de un terru­ño salu­da­ble y un aro­ma natu­ral. Las prác­ti­cas éti­cas uti­li­za­das para pro­du­cir­lo son las mis­mas que se pue­den encon­trar al prac­ti­car cual­quier tipo de con­su­mis­mo sos­te­ni­ble; cuan­do com­pras pro­duc­tos orgá­ni­cos, apo­yas la pre­ser­va­ción de la tie­rra, la salud huma­na y animal.

¿Cuál es la diferencia entre vino orgánico y no orgánico?

¿Cómo mejora el vino ecológico la biodiversidad y la sostenibilidad?

El vino orgá­ni­co no solo es mejor para quie­nes lo beben, sino tam­bién para el medio ambien­te. Esto comien­za con sus prác­ti­cas de agri­cul­tu­ra orgá­ni­ca. En una gran­ja orgá­ni­ca, no hay pes­ti­ci­das, her­bi­ci­das ni fer­ti­li­zan­tes car­ga­dos de quí­mi­cos. Esto per­mi­te que las plan­tas y los ani­ma­les nati­vos pros­pe­ren. Las aves, una espe­cie cla­ve que deter­mi­na la bio­di­ver­si­dad de un entorno, se desa­rro­llan espe­cial­men­te bien en áreas don­de está pre­sen­te la agri­cul­tu­ra orgá­ni­ca. La agri­cul­tu­ra orgá­ni­ca tam­bién pre­vie­ne la ero­sión del sue­lo como resul­ta­do del aumen­to de la vida vegetal.

Todo esto se suma a una mayor bio­di­ver­si­dad y sos­te­ni­bi­li­dad. Una amplia gama de plan­tas y ani­ma­les se bene­fi­cian de la agri­cul­tu­ra orgá­ni­ca que uti­li­za una bode­ga orgá­ni­ca, y el futu­ro de ese entorno es siem­pre el enfoque.

Otra exce­len­te for­ma en que la vini­fi­ca­ción orgá­ni­ca pue­de tra­ba­jar hacia la sos­te­ni­bi­li­dad es a tra­vés del empa­que. Las opcio­nes de enva­sa­do de vino en el mer­ca­do actual inclu­yen bote­llas de vidrio tra­di­cio­na­les, jun­to con latas, cajas e inclu­so bote­llas PET y grow­lers recar­ga­bles. Muchas bode­gas orgá­ni­cas están agre­gan­do vino en caja a su rota­ción y se están enfo­can­do en usar mate­ria­les reci­cla­bles y reuti­li­za­bles para evi­tar el plás­ti­co de un solo uso y bene­fi­ciar al medio ambiente.

¿Cuál es la diferencia entre vino orgánico y no orgánico?

Un aspec­to inmi­nen­te de la con­ver­sa­ción sobre el vino orgá­ni­co es cómo se com­pa­ra con su con­tra­par­te no orgánica.

Aun­que pue­den pare­cer igua­les en el cris­tal, hay muchas dife­ren­cias. Estos van des­de el uso de pro­duc­tos quí­mi­cos has­ta la cer­ti­fi­ca­ción. La dife­ren­cia más impor­tan­te entre los dos es el uso de pro­duc­tos quí­mi­cos y adi­ti­vos tan­to en las prác­ti­cas agrí­co­las como en las prác­ti­cas de vini­fi­ca­ción. La vini­fi­ca­ción orgá­ni­ca res­trin­ge el uso de quí­mi­cos en la fin­ca y adi­ti­vos en la bode­ga. El vino no orgá­ni­co, por otro lado, pue­de pro­ve­nir de gran­jas don­de se usan pes­ti­ci­das y her­bi­ci­das en las plan­tas, y se usan sul­fi­tos y otros adi­ti­vos en la ela­bo­ra­ción del vino.

Debi­do a la creen­cia de los enó­lo­gos orgá­ni­cos de evi­tar los pro­duc­tos quí­mi­cos y los adi­ti­vos no natu­ra­les, nada tóxi­co pasa al con­su­mi­dor en el vaso. Esto tam­bién bene­fi­cia a los tra­ba­ja­do­res de los viñe­dos que no tie­nen que sufrir los efec­tos noci­vos de la expo­si­ción a pes­ti­ci­das. Este aspec­to de la vini­fi­ca­ción orgá­ni­ca que a menu­do se pasa por alto debe­ría ser de inte­rés para cual­quie­ra que crea en las prác­ti­cas labo­ra­les éti­cas como par­te de un esti­lo de vida sostenible.

El vino orgá­ni­co tam­bién debe estar cer­ti­fi­ca­do. Los con­su­mi­do­res inte­li­gen­tes saben que deben bus­car esta cer­ti­fi­ca­ción en la eti­que­ta y no dejar­se enga­ñar por tér­mi­nos que sig­ni­fi­can sos­te­ni­bi­li­dad (“fres­co” o “natu­ral”, por ejem­plo) sin res­pal­dar­lo con pruebas.

Certificaciones de vino orgánico: ¿cómo se obtienen y qué significan?

Usted pue­de bus­car la eti­que­ta orgá­ni­ca al com­prar vino, pero ¿cómo se gana esa eti­que­ta? El pro­ce­so de cer­ti­fi­ca­ción de vino orgá­ni­co es increí­ble­men­te rigu­ro­so. Las bode­gas orgá­ni­cas que usan la eti­que­ta real­men­te se la han gana­do y con­ti­núan ganán­do­se la mis­ma a tra­vés de su com­pro­mi­so con­ti­nuo con las prác­ti­cas sostenibles.

La cer­ti­fi­ca­ción de un vino orgá­ni­co difie­re lige­ra­men­te según el lugar don­de se ven­de, pero los prin­ci­pios bási­cos siguen sien­do los mis­mos. En los Esta­dos Uni­dos, el vino orgá­ni­co se cer­ti­fi­ca a tra­vés del Depar­ta­men­to de Agri­cul­tu­ra de los Esta­dos Uni­dos (USDA) a tra­vés de un pro­ce­so de tres años y cin­co pasos duran­te los cua­les un enó­lo­go debe imple­men­tar prác­ti­cas orgá­ni­cas, some­ter­se a la super­vi­sión de un agen­te del USDA y man­te­ner están­da­res estric­tos. . En la Unión Euro­pea, el pro­ce­so de cer­ti­fi­ca­ción es muy simi­lar pero tie­ne una dife­ren­cia nota­ble: se per­mi­te una can­ti­dad muy peque­ña de sul­fi­tos (100 par­tes por millón). Nota­rá esta dife­ren­cia si ve un vino eti­que­ta­do como “hecho con uvas orgá­ni­cas” en los Esta­dos Uni­dos que sim­ple­men­te sería eti­que­ta­do como orgá­ni­co en Europa.

En cual­quier caso, la cer­ti­fi­ca­ción orgá­ni­ca, que se pue­de iden­ti­fi­car median­te una eti­que­ta indi­ca­do­ra, demues­tra un com­pro­mi­so con la agri­cul­tu­ra y la vini­fi­ca­ción sos­te­ni­bles. Cual­quier enó­lo­go que siga este meticu­loso y lar­go pro­ce­so de cer­ti­fi­ca­ción se com­pro­me­te con la salud de los con­su­mi­do­res, emplea­dos y las plan­tas, ani­ma­les y per­so­nas locales.

¿Qué hace especial a Domaine Bousquet?

Domai­ne Bous­quet es una bode­ga fami­liar en Men­do­za, Argen­ti­na. Nues­tro vino es orgá­ni­co y vegano. Des­de la vid has­ta el pro­ce­sa­mien­to de las uvas y nues­tro enfo­que en la bio­di­ver­si­dad y la per­ma­cul­tu­ra, nues­tro vino esta­ble­ce el están­dar para un vino orgá­ni­co sos­te­ni­ble y ele­gan­te que es per­fec­to para una reu­nión con ami­gos o una tar­de tran­qui­la al atar­de­cer con char­cu­te­ría y un ser querido.

Domai­ne Bous­quet está ubi­ca­do en la comu­ni­dad de mon­ta­ña de Tupun­ga­to. Nos enor­gu­lle­ce­mos de con­tra­tar emplea­dos de nues­tra comu­ni­dad por­que cree­mos que la sus­ten­ta­bi­li­dad tam­bién sig­ni­fi­ca apo­yar nues­tra eco­no­mía local. El noven­ta y cin­co por cien­to de nues­tros emplea­dos resi­den a solo seis millas de dis­tan­cia. Tam­bién apo­ya­mos a las escue­las loca­les y patro­ci­na­mos equi­pos depor­ti­vos locales.

Ade­más, apo­ya­mos la tie­rra en la que se encuen­tra nues­tra bode­ga al ampliar la bio­di­ver­si­dad y per­mi­tir que pros­pe­re el entorno natu­ral alre­de­dor de nues­tra fin­ca. Tam­bién tene­mos nues­tra pro­pia gran­ja de vege­ta­les orgá­ni­cos en el lugar. No usa­mos pro­duc­tos quí­mi­cos y nun­ca abu­sa­mos de nues­tro sumi­nis­tro de agua.

Prue­be usted mis­mo la dife­ren­cia de Domai­ne Bous­quet eli­gien­do una bote­lla de Pinot Gri­gio, Char­don­nay Torron­tés, Mal­bec, Caber­net Franc o uno de nues­tros muchos otros varie­ta­les. Tam­bién ofre­ce­mos tours, degus­ta­cio­nes y siem­pre esta­mos dis­po­ni­bles para res­pon­der cual­quier pre­gun­ta que ten­ga sobre nues­tra bode­ga o el pro­ce­so de ela­bo­ra­ción del vino orgá­ni­co en general.